Certificación SPP del Oro de los Andes

El Oro de los Andes cuenta con la Certificación SPP desde noviembre de 2018

A petición de algunos de nuestros clientes y para una mayor visibilidad para el consumidor final, decidimos que nuestros canales estén certificados por el nuevo enfoque SPP: «Símbolo de los pequeños productores»: una etiqueta real que pertenece a los productores que definen las normas para sus propios clientes.   

Esta certificación es la más cercana a nuestro diseño para un comercio más justo porque devuelve el poder a las organizaciones de campesinos. Valora su trabajo, respetando la biodiversidad, en una lógica de soberanía alimentaria.

El Oro de los Andes, desde el inicio en 2009 ha trabajado con pequeñas organizaciones de productores y algunas de ellas se han ido sumado al enfoque SPP, es por ello que podréis encontrar varias referencias de quinua, cacao, manteca de cacao, y chocolate, con certificado SPP. Sucesivamente iremos incorporando más referencias a medida que nuestros productores en origen se sumen.

Para saber más sobre el logo de SPP: http://www.spp.coop

En 2006 se lanza la iniciativa SPP «Small Producers ‘Symbol», que reúne a pequeños productores de Sudamérica organizados para un comercio justo. Gradualmente, los propios productores van desarrollando las especificaciones y estándares.

En 2010 se lanzan las primeras iniciativas de certificación, los organismos independientes de las normas son responsables de las auditorías en nombre de los productores.

El Oro de los Andes S.L, como comprador se adhiere a este nuevo estándar en noviembre de 2018, ya que este enfoque es el más cercano a nuestra filosofía.

Breve historia de la Certificación SPP:

“Organizaciones de pequeños productores del mundo entero, en alianza con los compradores y consumidores de todos los continentes hemos demostrado a lo largo de las últimas décadas que existe la posibilidad de construir una economía democrática, incluyente y solidaria, en armonía con el medio ambiente, desde las y los pequeños productores mismos, de abajo hacia arriba, siendo sujetos activos de nuestro propio desarrollo y sin pedirle permiso a nadie. Representamos una alianza internacional de pequeños productores orgánicos, actores claves en la lucha por la justicia económica y social, así como un ambiente sano para todos.

La economía dominante que reina en el mundo actual es una dictadura controlada por un número pequeño de consorcios gigantescos que continuamente fortalecen su poderío mediante fusiones, compras forzadas y alianzas estratégicas. Las miles de marcas de los productos más comunes en el mercado global son en realidad propiedad de estos pocos consorcios.

Fernando Salcines con agricultores del cacao en Perú

Un ejemplo para nosotros muy relevante de estos poderíos es la empresa de productos químicos Bayer, que adquirió recientemente la empresa Monsanto, principal controlador del mercado global de semillas y agroquímicos.

Para los millones de pequeños productores de café, cacao, frutas, granos, panela, hierbas, especias, artesanías y de otros productos básicos, alimenticios y artesanales, la economía dominante representa una fuerte amenaza para su subsistencia.

A pesar de que la FAO reporta que casi el 80% de los alimentos en el mundo son producidos por familias de pequeños productores, son los grandes consorcios de los alimentos los que determinan el valor de mercado de estos productos.

Los pequeños productores que vivimos de la venta de estos productos en el mal llamado libre mercado no tienen otra opción que venderle al mejor postor, o más bien, al postor menos peor.

El gran productor reduce los costos de producción mediante la contratación de mano de obra barata y mediante la explotación ecológica. El pequeño productor no quiere explotar a nada ni a nadie; como vive en medio del entorno de la comunidad, trabajando con su propia mano de obra familiar y comunidad, y como vive rodeado de los recursos naturales, la destrucción ecológica o de la economía local no está entre sus opciones.

Esto hace, sin embargo, que la pequeña producción no pueda nunca competir con la gran producción en términos de costos de producción y por lo tanto requiere de mejores precios.

Sin embargo, la producción a gran escala no puede competir con la pequeña producción en términos de beneficios sociales, económicos y ecológicos. La gran empresa externaliza los costos sociales y ecológicos y hace que la sociedad entera tenga que pagar los estragos ocasionados.

La gran empresa productiva además es volátil, hoy invierte en una región y un producto que cada día es más artificial y dañino para la salud y el planeta, mañana lo abandona por un cambio en la rentabilidad de sus actividades.”

DECLARACIÓN VII ASAMBLEA GENERAL SPP Piura, Piura, Perú.A 22 de junio de 2018

El Oro de los Andes, participa en un proceso para un comercio más justo con las siguientes prácticas:

Además de comprar los productos más caros de los productores en el Sur, también garantiza la equidad en todo el proceso, desde la producción hasta el consumo, especialmente con respecto a Redes de venta en España.

Un criterio importante es apoyar la independencia de los productores, en el sentido de que no solo debe depender de las exportaciones, sino también de establecer redes de ventas locales. El rechazo del monocultivo, la protección de la biodiversidad y la soberanía alimentaria también serán esenciales en la elección de nuestros socios.

La elección de los transformadores se basará en la proximidad a nuestra empresa para reducir el impacto ecológico, pero también de acuerdo con el respeto de las normas sociales y ambientales en su operación, al tiempo que se privilegia el sector artesanal y el know-how.

Por eso rechazamos el sistema de supermercados, que es totalmente incompatible con un verdadero enfoque de comercio justo. De hecho, el comercio justo debe ser una alternativa real al comercio capitalista ultraliberal, y no solo un nicho tolerado, caminando de la mano con los gigantes de la explotación.